Ajo – Poder Curativo y Preventivo sus Propiedades y Beneficios

Ajo – Poder Curativo y Preventivo sus Propiedades y Beneficios

Ajo Propiedades y Beneficios

Las diversas propiedades del ajo son conocidas y utilizadas desde la más remota antigüedad. Por ejemplo, los egipcios daban cada día a los constructores de las pirámides, un diente de ajoo, y lo apreciaron hasta
el punto de elevarlo al rango de divinidad. Galeno lo llamaba la “triaca de los campesinos”, lo que era un gran honor puesto que la triaca, un brebaje inventado por el propio Galeno, tenía fama de vencer numerosas enfermedades. La componían unos 50 ingredientes procedentes de los tres
reinos, animal, vegetal y mineral, y no estaba al alcance de todo el mundo; sin embargo, a los campesinos siempre les quedaba el ajo. El sabio romano Serenus Sammonicus cantó sus excelencias en verso, y los hebreos
lo utilizaron en gran escala. En algunos países como España, Sicilia, Egipto y Argelia, crece espontáneamente. El bulbo es utilizado principalmente en cocina, y su esencia en diversas preparaciones medicínales.

Constituyentes principales del Ajo

El bulbo del ajo contiene glucósido sulfurado, aceite volátil, una mezcla de sulfuro y óxido de alilo casi puros, azufre, yodo, sílice, fécula y principios antibióticos.

Indicaciones y modo de empleo

Sus propiedades son muy numerosas y, sin que se trate de una panacea, constituirá un tratamiento eficaz en múltiples ocasiones. Uso interno. En la mayoría de los casos, el ajo se utilizará en la alimentación preferentemente crudo; también se pueden tomar uno o dos dientes cada mañana, o bien untar con él una tostada que será ingerida con el desayuno. En este último caso, la víspera se majan dos dientes de ajo con perejil y se añaden unas gotas de aceite de oliva. De empleo más fácil, la tintura de ajo que se prepara con 50 grs de bulbos pelados. Se cortan en trozos pequeños y se les agregan 250 grs de alcohol de 60°. Se deja en maceración 10 días, agitando a menudo, y después se filtra. (En los establecimientos de dietética venden tintura de ajo al 1/50; puede emplearse también en curas discontinuas de unos cuantos días.)

Se tomará dos veces por día, a razón de 10 a 15 gotas.
Bajo estas dos fórmulas, el ajo combate con éxito numerosas afecciones:
— Artritismo.
— Asma.
— Bronquitis crónica, catarro: de 20 a 30 gotas de alcoholaturo de bulbo fresco, dos veces al día.
— Diarreas.
— Debilidad general, fatiga física e
intelectual.
— Hipertensión arterial: alcoholaturo de bulbos frescos dos veces al día, a razón de 20 a 30 gotas.
— Enfermedades infecciosas: el ajo es muy indicado en la prevención de estas enfermedades, pero su acción puede ser también muy benéfica como ayuda en el curso de su tratamiento, por ejemplo, en los casos de gripe y epidemia gripal.
— Parásitos intestinales: para desembarazarse de oxiuros o ascáridos, se dejan en maceración toda una noche dientes de ajo rallados, en una taza de agua hirviendo o de leche, que se beberá a la mañana siguiente en ayunas durante tres semanas.
Contra la solitaria, se ingerirá por la mañana, en ayunas, un diente de ajo rallado mezclado con leche: hiérvase durante 20 minutos, no coma hasta el mediodía y prolongúese el tratamiento hasta la expulsión del parásito. También se puede confeccionar un jarabe vermífugo con un litro de agua
hirviendo y 500 grs de dientes de ajo mojados; colar después de haber dejado en infusión durante una hora y seguidamente añadir un kilo de azúcar. Se tomarán de 2 a 3 cucharadas soperas por la mañana en ayunas.
— Retención de orina: aceite volátil mezclado con vino blanco.
— Reuma, gota.
— Resfriados.
— Taquicardia, fatiga cardiaca.
Uso externo. Se empica el ajo pelado o bien con su piel:
— Callos, durezas, verrugas: apliqúese una rodaja de ajo y manténgase en el lugar ron un poco de gasa; cada día por la mañana y por la noche se renuevan el ajo y el vendaje. Téngase en cuenta que el ajo es corrosivo y puede ser peligroso para la piel sana (puede quemarla); por lo tanto, el trozo de ajo nunca deberá rebasar la parte dura que se está tratando.
De todos modos, tómese la precaución de untar con una materia grasa la piel alrededor del callo.
— Zumbidos en los oídos: se quita la envoltura de un bulbo, se unta con aceite y se introduce en la oreja, después de haber pasado un hilo a través del bulbo para recuperarlo.
— Parásitos de la piel: contra la sarna y la tiña, fricciónese la piel con una loción compuesta de una parte de zumo de ajo y dos partes de aceite alcanforado.

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