Cebolla – Su poder Curativo – Propiedades y Beneficios

Cebolla Propiedades y Beneficios

Desde los tiempos más remotos la Cebolla, ha sido empleada como alimento y como remedio. Los egipcios daban cebollas a los esclavos que construían las pirámides, quienes las comían crudas, con pan. Incluso se llegó a deificarlas, en agradecimiento de los servícios prestados como remedio durante las hidropisias endémicas debidas a la humedad provocada por las crecidas del Nilo. Griegos y romanos las consumían en grandes antidades.

Constituyentes principales de la Cebolla


La cebolla es rica en sales minerales: potasio, fosfatos, sodio, yodo, hierro, azufre, sílice, etc… Contiene también vitaminas A, B y C, y azúcar.

Propiedades de la Cebolla


Es un estimulante del hígado, de los riñones y del sistema nervioso, un equilibrante glandular, un diurético de cierta importancia, un antiinfeccioso y un hipoglucémico. Hay que añadir, así mismo, que es antirreumática, vermífuga y afrodisíaca.

Indicaciones y modo de empleo


Cálculo biliar: Se cuecen durante 10 minutos, a fuego lento, 2 cebollas finamente trinchadas en 4 cucharadas soperas de aceite de oliva, 40 grs de manteca y 150 grs de agua. Bébase esta preparación bien caliente. Este tratamiento debe seguirse varios días, pero siempre hay que consultar a un especialista.

Hígado (crisis hepática): Se maceran durante 2 días 200 grs de cebollas en 500 grs de vino blanco edulcorado con 75 grs de miel. Agítese. Bébase un vaso por la mañna en ayunas y otro por la noche antes de acostarse.

Diarrea: Hiérvase durante 5 minutos, en 1/2 litro de agua, un puñado de pieles doradas de cebolla y, eventualmente, un buen pellizco de hojas de mirtilo, otro de hojas de zarza, y un tercer pellizco de brezo. Retírese
del fuego, déjese en infusión otros 5 minutos, y beba esta poción en el transcurso de la jomada.

Rasguños: Pequeñas heridas, quemaduras, picaduras de insecto. Apliqúese una fina película de cebolla (o zumo de cebolla) recubierta por un poco de gasa seca. Si dispone de arcilla en polvo, espolvoréela (por encima de la gasa) y haga después un vendaje normal. En el caso de una picadura de abeja, es necesario extraer el aguijón antes de vendar.

Sabañones: Apliqúese compresas de zumo de cebolla recubiertas por finas rodajas de la misma, a las que se habrá adicionado aceite puro de oliva. Manténgalo con ayuda de urf vendaje y renueve la cura periódicamente.

Furúnculos, flemones y panadizos: Envuélvase una cebolla en una hoja de papel de aluminio y métase en el horno hasta que esté blanda. Apliqúese todavía caliente sobre la parte afectada, aplastando suavemente la
cebolla. Recúbrase con pasta de arcilla y después con una tela impermeable, y mantenga esta cataplasma con ayuda de una venda.
Renuévase la cura hasta el momento en que salga el pus, momento en que esta cataplasma será sustituida por otra de cebollas cocidas en su propio jugo. En el momento de la aplicación, se agrega a las cebollas polvo de clavo especia. Cuando haya salido el pus, utilice finas películas de cebolla previamente sumergidas en.vinagre de cidra, espolvoree con arcilla rosada y renueve los vendajes diariamente hasta completar la curación.

Gripe: Prepare una infusión de briznas de tomillo (una cucharada sopera y media por un litro de agua) y 9 clavos especia. Filtre y agregue 2 cebollas grandes mondadas y cortadas en 4 trozos. Déjese en maceración
durante 3 horas como mínimo, y después retírelas. Beba 3 vasos de esta poción durante 9 días (por la mañana, al mediodía y por la noche al acostarse). A título preventivo, puede utilizarse esta infusión en período de
epidemia.

Hemorroides: El mismo procedimiento empleado para los forúnculos, con una cataplasma de cebolla recubierta de arcilla.

Dolores de cabeza: Aplique sobre la frente una cataplasma de cebollas crudas maceradas en una mezcla de agua y de vinagre de cidra, a la que cabe agregar unas gotas de alcanfor. Prepare una cataplasma espesa, recubierta por una hoja de plástico y mantenida en su lugar por una venda.
Onicomicosis (hongo de la uña): Practique un agujero en una cebolla e introduzca en el mismo el dedo enfermo, durante el mayor tiempo posible. Repita la cura hasta eliminar la infección.

Parásitos intestinales: Prepare un litro de vino blanco en el que macerará una cebolla cortada a trocitos durante 9 días. Beba un vaso cada mañana en ayunas. El tratamiento es largo: unos 3 meses.

Retención de orina: Si le gustan las cebollas crudas, coma al menos 5 cada día durante una semana. En el caso contrario, aplique cataplasmas de cebollas crudas en el bajo vientre.

Reumatismo: Haga hervir durante 1/4 de hora 3 ó 4 cebollas con su piel, en un litro de agua. Filtre y beba este preparado por la mañana en ayunas y por la noche antes de acostarse. Los pequeños secretos de la cebolla — La sopa de cebolla es un buen reconsti­tuyente y tiene la ventaja de favorecer la digestión.
— Las pecas se atenúan con el zumo de cebolla.
— Unos trozos de cebolla colocados en un plato sopero ahuyentan los mosquitos.
— A título preventivo, la cebolla se puede consumir de diferentes maneras: finamente trinchada y macerada en agua caliente durante 3 horas (por la mañana en ayunas), finamente trinchada y sobre pan untado con aceite de oliva puro, y por último cruda, trinchada o no, macerada o no, aliñada con
aceite de oliva, así como en toda clase de ensaladas.

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