
Cambios en el estilo de vida que pueden reducir los síntomas de la apnea del sueño

Modificar tu rutina diaria puede ser clave para aliviar los síntomas de la apnea del sueño. Bajar de peso es uno de los pasos más efectivos porque al reducir la grasa que se acumula en el cuello se evita que se bloqueen las vías respiratorias. También llevar una alimentación sana y nutritiva no solo te ayuda a perder kilos sino que además mejora tu salud en general y reduce las posibilidades de tener otros problemas que empeoren la apnea.
Otra modificación importante tiene que ver con cómo duermes. Si te acuestas de lado en vez de boca arriba las vías respiratorias tienen más chance de quedarse abiertas toda la noche. Tener un horario fijo para dormir decirle no al alcohol y al cigarro y no pasarte con el celular antes de meterte en la cama pueden hacer una gran diferencia en cómo descansas. Todo esto sumado a moverte regularmente no solo te ayuda con la apnea sino que además te hace sentir mejor en todos los sentidos.
¿Cómo afecta la apnea del sueño al día a día?
La apnea del sueño no es cosa menor y puede complicarte la vida más de lo que crees. Los síntomas aparecen de noche pero las consecuencias las arrastras todo el día afectando tu bienestar y cómo te sentís.
Uno de los mayores dolores de cabeza para quienes la sufren es caer rendido a cada rato. Imaginate quedarte dormido en el trabajo en una reunión importante o peor aún al volante. Es un peligro.
Y como si fuera poco al no descansar bien te cuesta retener información y concentrarte lo que te juega en contra en el laburo o los estudios. También te pone de mal humor y eso termina afectando tus relaciones. Nadie quiere estar cerca de alguien que explota por cualquier cosa ¿no?
Pero no es solo físico. La apnea sin tratar puede llevarte a sentirte deprimido o ansioso por eso es clave atacarla desde todos los frentes con ayuda médica y cambios en tu día a día.
¿Qué hábitos deberías cambiar en el estilo de vida para reducir la apnea del sueño?
La apnea del sueño que te hace dejar de respirar mientras dormís no solo arruina tu descanso sino que puede traerte problemas más graves. La buena noticia es que ajustando algunas cosas en tu rutina podés mejorar un montón.
Cambiar hábitos no es fácil pero los beneficios valen la pena. Desde cuidar tu peso hasta cómo te posicionás al dormir cada pequeño ajuste suma para que te sientas mejor y duermas como un bebé.
Control del Peso
Mantenerte en un peso saludable es clave para un montón de cosas y la apnea no es la excepción. Si tenés grasa acumulada en el cuello puede que esté tapando tus vías respiratorias y empeorando todo. Por eso comer bien y mover el esqueleto regularmente puede cambiar las reglas del juego.
Empezá de a poco. Dejá los ultraprocesados y los dulces de lado metele más frutas y verduras a tu dieta y aunque sea salí a caminar o nadar un rato. Todo eso te va a ayudar a controlar el peso y de paso a dormir mejor.
Mejorar la Higiene del Sueño
La higiene del sueño son todas esas cosas que hacés para dormir bien. Para los que tienen apnea crear un ambiente ideal para descansar es clave. Pensá en tu cuarto: oscuro silencioso y fresco. Así da gusto.
También intentá acostarte y levantarte a la misma hora todos los días así tu cuerpo se acostumbra. Y ojo con el celular antes de dormir esa luz azul es una trampa. Si la evitás vas a notar cómo mejorás al día siguiente.
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