
La apnea del sueño y los trastornos de ansiedad: ¿cómo se relacionan?

La apnea del sueño y los trastornos de ansiedad son como dos compañeros de cuarto que no se llevan bien pero terminan viviendo juntos. Cuando uno actúa el otro reacciona y así se crea un círculo vicioso. La apnea hace que te despiertes a cada rato en la noche lo que te deja hecho polvo al día siguiente. Y claro con el cerebro funcionando a media máquina es normal que la ansiedad se dispare. Al revés la ansiedad te pone tan nervioso que conciliar el sueño parece misión imposible empeorando la apnea. Pero hey hay buena noticia: si controlas una la otra también mejora. Así que es ganar-ganar.
¿Cómo afecta la apnea del sueño al sistema nervioso?
Imagina que tu sistema nervioso es como el wifi de tu casa. La apnea del sueño sería como esos cortes intermitentes que te sacan de quicio. Cada vez que dejas de respirar aunque sea un momento el oxígeno en tu cuerpo baja y eso manda señales de alarma. Tu sistema nervioso se pone en modo defensa como si estuvieras en una película de acción. El resultado? Un sueño que más que reparar te deja como si hubieras corrido un maratón. Y con el cerebro en alerta máxima la memoria y la concentración se van al garete. Vamos que es como tener el móvil con 1% de batería todo el día.
Impacto del sueño interrumpido en el bienestar mental
Dormir mal es como alimentar a un monstruo llamado ansiedad. Cada vez que la apnea te despierta le das de comer y crece. Pero ojo porque la ansiedad también le echa leña al fuego de la apnea. Es un pez que se muerde la cola. Encima los neurotransmisores que te hacen sentir bien como la serotonina y la dopamina se descontrolan. Y sin ellos es normal sentirse más triste irritable o con la mosca detrás de la oreja. Sabes ese día en que todo te saca de tus casillas? Pues imagina vivir así a diario.
¿Cómo la ansiedad causa apnea del sueño?
La ansiedad es como tener el botón de pánico siempre encendido. Y claro cuando tu cuerpo está en alerta máxima dormir bien es como intentar relajarte en un concierto de heavy metal. La respiración se acelera se hace superficial y eso puede mandar al traste tu sueño. Además dar vueltas en la cama pensando en todo y en nada no ayuda precisamente. Así que la ansiedad no solo te quita el sueño sino que puede abrirle la puerta a la apnea. Y una vez que entra es difícil sacarla.
¿Cómo reducir la ansiedad?
La ansiedad es como ese amigo que siempre ve el vaso medio vacío. Pero no te preocupes porque hay formas de calmarlo. La meditación por ejemplo es como un reset para tu cerebro. Unos minutos al día pueden marcar la diferencia. Y si le sumas ejercicio mejor que mejor. No hace falta correr una maratón. Con caminar o hacer yoga ya notas el cambio. Las endorfinas que sueltas son como chutes de buen rollo natural.
La importancia de un sueño reparador
Dormir bien es el secreto mejor guardado contra la ansiedad. Si no descansas es como intentar cargar el móvil con el cable roto. Por eso crea una rutina relajante antes de dormir. Un libro un baño caliente o simplemente respirar hondo pueden ser tus mejores aliados. Y por favor deja el móvil. Esa luz azul es como un chute de café para tu cerebro. Así que si quieres dormir como un bebé desconecta y relájate.
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