
¿Qué hacer si no me adapto al CPAP?

Si el CPAP se te hace cuesta arriba hay otra opción que podrías probar: los dispositivos intraorales. Estos chismes se usan en todo el mundo para tratar a gente con apneas del sueño leves o moderadas. Básicamente son férulas hechas a medida que te ayudan a mantener la garganta abierta mientras duermes. A diferencia del CPAP que puede ser un rollo de llevar estos dispositivos son más llevaderos y menos invasivos. Además al ser ajustados en clínicas dentales especializadas ofrecen una solución a tu medida si el CPAP no es lo tuyo.
Para los que tienen apneas más serias y el CPAP les resulta insoportable existe la posibilidad de combinar tratamientos incluyendo estos dispositivos intraorales. Hay un proceso llamado titulación donde se ajusta la mandíbula mediante pruebas de sueño para personalizar el tratamiento al máximo. Mientras los centros del sueño están hasta arriba de casos graves las clínicas dentales pueden encargarse de diagnosticar y tratar los casos más leves. Así se les da una alternativa real a pacientes que antes solo recibían consejos generales sin un plan concreto.
Alternativas innovadoras al CPAP para el tratamiento de la apnea
Si el CPAP te parece un suplicio hay otras opciones que podrían funcionarte. Una de las más destacadas son los dispositivos intraorales pensados especialmente para los que no se llevan bien con el CPAP de toda la vida.
Los dispositivos intraorales se han puesto de moda entre los pacientes con apneas leves o moderadas. Son super personalizados y se ajustan a cada persona moviendo un poco la mandíbula para que puedas respirar mejor por la noche.
En las clínicas dentales que saben de esto te pueden hacer una férula a tu medida. Es una solución más asequible y menos engorrosa que el CPAP. Además así las unidades del sueño se pueden centrar en los casos más complicados y todo el mundo sale ganando.
Consejos prácticos para mejorar la comodidad con tu CPAP
Llevarse bien con el CPAP no siempre es fácil pero hay trucos para hacerlo más llevadero. Aquí van unos cuantos.
1. Que la mascarilla te quede como un guante: Muchas veces el problema es que no ajusta bien. Asegúrate de que el tamaño y el modelo son los adecuados para tu cara. Así evitarás que se escape el aire y dormirás más a gusto.
2. Ve poco a poco: No intentes usarlo toda la noche desde el primer día. Empieza con ratitos cortos mientras estás despierto tipo viendo la tele o leyendo y ve aumentando el tiempo hasta que te acostumbres.
3. Limpieza es clave: Lavar regularmente la mascarilla el tubo y la máquina no solo es más higiénico sino que evita malos olores y bacterias. Tu experiencia con el CPAP mejorará un montón.
4. Prueba diferentes modelos: Hay varios tipos de mascarillas nasales de almohadillas o que cubren toda la cara. Si una no te convence prueba otra hasta dar con la que mejor se adapte a ti.
Cómo mejorar la calidad del sueño sin depender del CPAP
Para los que el CPAP no es una opción hay alternativas seguras y efectivas. Muchos centros del sueño ya ofrecen tratamientos combinados con otras opciones.
Una de las novedades más interesantes son los dispositivos intraorales como el BTI APNiA®. Este sistema en particular es genial para la apnea y los ronquidos. Funciona ajustando la posición de la mandíbula para que no se te cierre la garganta al dormir.
Lo bueno del BTI APNiA® es que viene con un software de diagnóstico avanzado. Esto permite detectar problemas de sueño y su gravedad de forma fácil y automática. Así los dentistas pueden ofrecer un tratamiento personalizado sin complicaciones.
Ventajas del uso de dispositivos intraorales
Una de las mejores cosas de estos dispositivos como el BTI APNiA® es que son totalmente personalizados. Cada férula se adapta a tu boca permitiendo movimientos laterales y hacia adelante.
Además son cómodos y nada invasivos lo que hace que la gente los use más. No necesitan aire a presión como el CPAP así que son más fáciles de aceptar. Las pruebas de sueño durante los ajustes permiten ver cómo vas mejorando.
Preguntas frecuentes
Las dudas más comunes sobre el CPAP suelen ser sobre cómo acostumbrarse y si realmente funciona. Muchos se preguntan qué hacer si no logran adaptarse a pesar de saber lo bueno que es para su salud. Y es que reduce las apneas mejora el sueño y en general te sientes mejor.
Para los que el CPAP no va hay alternativas como los dispositivos intraorales. En clínicas dentales pueden ayudarte a mantener la garganta abierta por la noche. Además hay estudios que relacionan el bruxismo con la apnea así que ir al dentista puede ser una buena idea.
Lo importante es hablar con tu médico para ajustar el tratamiento y explorar todas las opciones. Así podrás controlar la apnea de la mejor manera posible.
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