
Sobrepeso y la obesidad en la apnea del sueño

El vínculo entre esos kilos de más y la apnea del sueño es más complicado de lo que parece y súper importante. Cuando cargamos con peso extra las vías respiratorias se pueden colapsar mientras dormimos. Eso hace que la respiración se corte un montón de veces lo que se conoce como apnea. La obesidad sobre todo es un factor de riesgo enorme porque la grasa que se acumula en el cuello aprieta las vías respiratorias empeorando todo. Además dormir mal por culpa del sobrepeso puede hacer que engordemos más y así se forma un círculo vicioso. Si logramos bajar de peso podemos ver mejoras en la apnea y en nuestra salud en general.
Efecto del Sobrepeso en la Apnea del Sueño
La apnea del sueño es un problema que te deja sin aire cuando estás durmiendo y está super relacionado con el peso que tengas. Hay estudios que demuestran que si tienes sobrepeso u obesidad las chances de sufrir apnea aumentan porque el exceso de grasa tapa las vías respiratorias.
El riesgo de apnea sube a medida que lo hace tu IMC. Si tu IMC está por las nubes es probable que tengas más grasa en el cuello lo que achica las vías respiratorias y te hace dejar de respirar un montón de veces por noche. Esto no solo arruina tu sueño sino que puede traerte un montón de problemas de salud serios con el tiempo.
Impacto del Peso en la Salud Respiratoria
Cuando subes de peso especialmente en la panza y el cuello la presión en las vías respiratorias puede ponerse peor. Esto no solo jode el aire que entra cuando dormís sino que también puede desatar otros problemas respiratorios que hacen la apnea aún más heavy.
La gente con sobrepeso suele roncar fuerte despertarse un montón por la noche y sentirse cansada todo el día lo que muestra que el sueño está todo desordenado. Estos síntomas son una señal clara de que la obesidad empeora los problemas respiratorios y la apnea del sueño.
Beneficios de la Pérdida de Peso
Bajar de peso es una de las mejores formas de mejorar la apnea del sueño. Perder aunque sea un poco puede aliviar un montón los síntomas porque reduce la grasa del cuello y deja más espacio para que entre el aire.
Además de mejorar la respiración al dormir perder peso tiene otros beneficios para la salud. Puede ayudar a controlar mejor el azúcar en la sangre y la presión reducir el riesgo de problemas del corazón y hacer que te sientas con más energía y mejor ánimo durante el día.
Por qué bajar de peso si tienes apnea del sueño
Tener sobrepeso u obesidad aumenta mucho las chances de que la apnea del sueño aparezca o empeore. Esta condición que te hace dejar de respirar un montón de veces mientras dormís puede ser un golpe duro para tu salud y cómo te sentís día a día.
Una razón clave para pensar en bajar de peso si tenés apnea es que puede hacer que los síntomas mejoren un montón. La grasa que se acumula alrededor de la garganta puede bloquear el aire empeorando las pausas en la respiración. Perder kilos entonces puede bajar la presión en las vías respiratorias y hacer que los episodios de apnea sean menos frecuentes e intensos.
Además la apnea del sueño está ligada a problemas de salud graves como enfermedades del corazón presión alta y diabetes tipo 2. Bajar de peso no solo ayuda a respirar mejor al dormir sino que también puede reducir estos riesgos a largo plazo mejorando tu salud en general.
Perder peso también puede subir tus niveles de energía durante el día porque la apnea sin tratar suele dejarte hecho polvo y con sueño todo el tiempo. Al dormir mejor es común sentirse más despierto y positivo lo que hace más fácil llevar una vida más activa y sana.
Recomendaciones para bajar de peso si tienes apnea del sueño
El sobrepeso y la obesidad son factores clave para desarrollar apnea del sueño una condición que arruina tu descanso nocturno. Por eso es clave tomar medidas para bajar de peso y mejorar tu salud.
Adopta hábitos de alimentación saludables: Una dieta balanceada llena de frutas verduras proteínas magras y baja en azúcares y grasas malas puede ayudarte a perder peso. Dejá de lado la comida procesada y elegí cosas frescas y naturales.
Movete más: Hacer ejercicio regular no solo te ayuda a bajar de peso sino que también mejora cómo dormís. Intentá hacer al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana. Podés salir a caminar nadar andar en bici o cualquier cosa que te guste y puedas mantener en el tiempo.
Controlá el estrés: El estrés crónico puede llevarte a comer mal y engordar. Probá técnicas de relajación como meditación yoga o respirar profundo para bajar el estrés del día a día.
Dormí lo suficiente y mantené un horario fijo
No dormir bien puede descontrolar las hormonas que regulan el hambre lo que puede hacer que subas de peso. Establecer una rutina de sueño puede ayudar a solucionar esto. Intentá acostarte y levantarte a la misma hora todos los días hasta los fines de semana.
Además prepará un ambiente ideal para dormir: reducí las distracciones antes de acostarte evitá la cafeína y el alcohol antes de dormir y asegurate de que tu cuarto sea cómodo y oscuro.
Consultá con un especialista si la apnea del sueño no mejora. Quizás necesites usar algún dispositivo especial para dormir mejor mientras trabajás en bajar de peso.
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